Este cordobés de 1963 arrancó con fuerza su carrera literaria ganando en el 2001 el Premio Tigre Juan a la mejor primera obra con su novela El amigo de Kafka, que además fue incluida en varias listas de los mejores debuts de ese año, como en la de El Mundo por ejemplo. Su siguiente novela, titulada La coartada del diablo también le otorgó un importante premio, en este caso de literatura de género, como es el Premio Tristana de Novela Fantástica del 2006. Lejos de estar parado entre ambas, publicó colecciones de relatos como El oro celeste, volúmenes misceláneos como La memoria de las especies, u obras de narrativa y ensayo antropológico como Dietario mágico, Galería de Apátridas o El lobo de Periago, a las que siguió otro libro de relatos como El Experimento Wolberg (que ganó en el 2008 el Premio Libro del Año Región de Murcia). Cómodo también en el microrrelato, como demostró en Teatro de ceniza, o el libro de viaje, como mostró en Travesía americana, sin que esto le reste tiempo de desempeñar una importante labor en Córdoba como gestor cultural.
Su más reciente libro, El imperio de Yegorov, vuelve a demostrarnos su enorme talento para la narrativa, y su tremenda originalidad, lo que sin duda le ha valido ser finalista del prestigioso Premio Herralde de Novela, contando en sus páginas una obra de género que parte desde 1967 y transcurre hasta nuestro futuro, para demostrarnos que una aparentemente inofensiva misión antropológica a la isla de Papúa-Nueva Guinea puede cambiar el mundo y convertirlo en un lugar muy diferente. Para muchos, ya a estas alturas, uno de los libros del año. Y nosotros no nos atreveríamos a discutirlo.