Jorge Carrión (Tarragona, 1976) Teórico y práctico de la escritura, sin duda es una de las voces más reputadas y relevantes entre las últimas generaciones de escritores españoles. Enmarcado en la llamada Generación Afterpop, Carrión habla de y desde la cultura pop con gran conocimiento de causa. Profesor de literatura contemporánea y de escritura creativa en la Universitat Pompeu Fabra de Barcelona, es el autor del ensayo Librerías, finalista del premio Anagrama de 2013, una obra dedicada a las que para muchos de nosotros son el mejor refugio imaginable.
Además de su actividad docente y como ensayista, es un avezado viajero que ha plasmado parte de sus vivencias en textos como La Piel de La Boca. En él, el autor recoge elementos de su estancia en Buenos Aires y crea un entorno propio mezclando los recuerdos de su infancia con sus experiencias en Argentina y con referencias frecuentes a iconos de la cultura popular. Esa mezcla de elementos estaba ya presente en obras anteriores como Australia, donde aborda parte de la historia de su familia. Y es que la interacción entre sus obras es una de las características de la producción de Carrión, apoyándose unas a otras sin que haya casi fronteras entre ellas.
Sin embargo son sus novelas precisamente las que más nos llaman la atención en el marco del Celsius232. En la primera, titulada Los Muertos, personajes reales y de ficción interactúan con total naturalidad en un entorno imposible, y con ella da inicio a una trilogía que lleva por título general Las Huellas. El segundo volumen de la trilogía, Los Huérfanos, vio la luz el año pasado y en él el escritor crea un juego de espejos gracias a las voces de los supervivientes de la Tercera Guera Mundial y lo que les ocurre a partir del búnker en el que viven. Los turistas, tercera y última parte de la trilogía, ha salido a principios de este año y es una novela sobre viajeros que buscan su identidad, en la que se reafirma la idea de que la ficción no nos salva pero sin duda nos alivia.
A esta producción hay que añadir además su labor como traductor, por ejemplo del Infierno de Dante al catalán, y como crítico literario, además de sus colaboraciones con medios diversos como Avui, ABC, La Vanguardia, Lonely Planet, Clarín o National Geographic Viajes, de su participación en antologías literarias o de su tarea como codirector de la revista literaria Quimera, sin olvidarnos su muy reciente incursión en el mundo del cómic con Los vagabundos de la chatarra junto al dibujante Sagar Fornies.