Por fortuna para nosotros John Ajvide Lindqvist dejó una carrera de más de doce años como ilusionista y cómico para dedicarse al mundo de la escritura. Y menos mal que lo hizo ya que sin duda se ha convertido en uno de los nombres más originales, importantes e imprescindibles del género de terror, algo que quedó meridianamente claro ya con su primera novela Déjame Entrar, una de las mejores novelas de los últimos años en el campo del terror en general y del mito del vampiro en particular, que ha sido adaptada al cine primero en Suecia por Tomas Alfredson, con guión del propio autor y con un muy importante éxito, para posteriormente tener su remake en los USA de la mano de Matt Reeves. Una historia que partiendo de la relación entre el joven Oskar y Eli, una niña aparentemente delicada que en realidad es un vampiro de más de 200 años, toca temas varios que van desde el acoso escolar hasta la pedofilia, pasando por otros muchos, en un suburbio de la ciudad de Estocolmo. Un universo que ha dado lugar a otros productos, como una serie de cómics escritos por el guionista Marc Andreyko (que ya visitó nuestra ciudad un par de veces como invitado de las Jornadas Internacionales del Cómic de Avilés) del que nuestro autor ha reconocido, con disgusto, no saber nada.
Posteriomente escribió Descansa en Paz, su aportación el mito del zombi, también ambientada en la zona de Estocolmo y poco después, con la colección de cuentos cortos titulada Paredes de Papel por el medio, escribió Puerto humano, para muchos su gran consagración como maestro del terror y probablemente su novela más compleja. En ella Anders, que quedó destrozado por la pérdida de su hija Maja en un mar helado, llega a la isla de Domaro en la que esta desapareció decidido a recuperarla, sin saber que la pérdida de su hija no es sino uno de los muchos misterios del lugar.
Su obra posterior, mayoritariamente también inmersa en el género del terror sobrenatural y el misterio, aún no ha sido traducida en nuestro país donde sus muchos aficionados las esperamos con impaciencia.
Además de lo ya mencionado, también ha escrito guiones para televisión, así como el guión de la adaptación sueca.