Hablar del autor barcelonés César Mallorquí es hablar de uno de los grandes de la literatura de género en España. Heredero de una tradición familiar de primer nivel, Mallorquí empezó muy pronto su carrera literaria, publicando su primer relato con sólo quince años. A los diecisiete empezó a colaborar con la mítica revista La Codorniz, y luego se produce una interrupción en su carrera literaria. César se dedicó durante años al mundo de la publicidad, además de al periodismo o a escribir guiones para la radio, pero en 1991 decide retomar su relación con la literatura en forma de relatos y en 1993 publica la novela La Vara de Hierro, la primera de las más de veinte con que ha deleitado a sus lectores en estas dos últimas décadas.
Entre todos esos títulos podríamos mencionar El Círculo de Jericó, El Coleccionista de Sellos, La Catedral, El Decimoquinto Movimiento o La Isla de Bowen, por citar algunos, pero el conjunto de la obra de Mallorquí es de una calidad excepcional, tal y como atestiguan los más de veinticinco premios recibidos por sus novelas (desde varios Ignotus y Gigamesh hasta el Gran Angular o el Nacional de Narrativa Cultura Viva) y, sobre todo, la fidelidad de sus lectores. En los últimos años se ha centrado principalmente en escribir novelas de literatura juvenil, pero manteniendo siempre el alto nivel de calidad que le caracteriza y sin abandonar la participación en antologías como Bleak House Inn, Diez Huéspedes en Casa de Dickens, Prospectivas, Antología del Cuento de Ciencia Ficción Española Actual o Mañana Todavía.
Además, en unos meses verá publicado Trece Monos dentro de Fantascy, un recopilatorio de sus mejores relatos.
En definitiva, un maestro al que será un honor acoger en Avilés este verano. Alguien a quien no podéis perderos.